Conócete a ti mismo, por lo menos tu personalidad

Pequeña reflexión sobre el artículo publicado en La Vanguardia: El test Myers-Briggs te permite saber tu personalidad

Jung elaboró una tipología basada en la polaridad Introversión/Extraversión, y las cuatro funciones psicológicas -estilos de aprehensión de la realidad-, opuestos dos a dos formando dos ejes en cruz: pensamiento/sentimiento y sensación/intuición.

Cada individuo emplea mayormente una de esas funciones para captar la realidad y una de las del eje ortogonal como auxiliar. Jung concebía el proceso de individuación como la integración progresiva de las funciones restantes, siendo el paso de la auxiliar a su opuesta un salto determinante pues conlleva mirar de frente al inconsciente.

Myers y Briggs, madre e hija, desarrollaron este test para determinar el estilo de personalidad propio entre 16 posibilidades diferenciadas por una nomenclatura de cuatro letras. Para más detalles, os recomiendo leer este artículo que es una buena introducción para animaros con los dos tomos de Tipos Psicológicos, de Jung.

Leer más

Los padres son humanos, no dioses

Pequeña reflexión sobre el artículo publicado en el Diario Vasco «Sin la paz con los padres no hay salud mental posible»

Los padres son humanos, no dioses

Totalmente de acuerdo con el Dr.Andreu: soltar las recriminaciones hacia los padres es la base de la paz interior.
Desde que nacemos hasta una cierta edad, madre y el padre, cada uno en su función, son como dioses en tanto nos “dan” la vida y nos la preservan, y cada una de sus acciones y decisiones determina nuestro destino, nuestra visión del mundo y lo más importante, nuestra percepción de uno mismo en el mundo.
Cuando en la adolescencia recibimos el impulso hormonal para empezar a afianzar nuestra individualidad, necesitamos humanizarlos, es decir, destacar las diferencias con ellos y su falibilidad, para así poder tener acceso a nuestra plena responsabilidad ante la Vida, nuestro potencial creativo vs nuestro hábito reactivo (tal vez no es casualidad que “reactivo” y “creativo” sean las mismas letras y difieran sólo en el orden).
El rencor, resentimiento o los agravios hacia los padres son una resistencia a verlos en su condición de humanos, y por tanto, son la consecuencia de seguir creyendo que deberían haber sido dioses perfectos, incluso ahora que uno ya está en edad adulta.
Es frecuente alargar la actitud adolescente más allá de esta etapa evolutiva: postergar la maduración, reforzar la impotencia reincidiendo en criticar la sociedad, los políticos, los vecinos, la oposición, el capitalismo,… para justificar la propia falta de acción creativa y evadir de este modo las preguntas que apuntan al acto responsable: ¿qué hago en mi entorno inmediato – pareja, familia, profesión, ciudad, comunidad – para aportarles algo bueno. para contribuir a que se aproximen a mi ideal?
Leer más