CÍRCULOS SAGRADOS

Cuando se logra tener suficiente Paz en nuestros cuerpos, emociones y mentes, la preocupación cede y la Mirada, ligera, puede elevarse por encima del Horizonte y asombrarse ante la inmensidad del Cosmos como reflejo de la inmensidad del Espíritu.

Esa Paz no requiere la solución total y definitiva de los conflictos humanos, sólo solventarlos hasta reducir su intensidad y poder desarrollar la actitud contemplativa que los relativiza. Lo primero corresponde a los beneficios de la Psicoterapia; lo segundo, a la Práctica en los Círculos Sagrados.

Por tanto, Psicoterapia y Circulos Sagrados son componentes esenciales del Proceso evolutivo, que a su vez se retroalimentan, es decir, cada uno facilita la profundización del otro.

Todos en el círculo acuerdan mantener la intención de estar Presentes desde el Corazón para los participantes que toman la palabra, y así todos en el círculo se sienten libres para expresar quién son y no quién se espera que sean. Las diferencias de opinión y actitud enriquecen el Círculo, y se fomentan en lugar de temerlas. Todos están en igual relación y cercanía al Centro, que permanece vacío.

Se abre con prácticas energéticas suaves que predisponen el cuerpo físico y energético de los participantes, luego se sientan en círculo, entran en meditación abierta a todo lo que hay, tal como se presenta, y comparten el Silencio en silencio.

A continuación, cada participante se toma un tiempo acordado para decir lo esencial del lo vivenciado durante el Silencio, y el círculo escucha. Acto seguido, otros pueden aportar su experiencia similar – no su opinión-, y así van surgiendo de manera espontánea, y van siendo asimilados en profundidad, aspectos esenciales del Trabajo Evolutivo para el aprendizaje de todos.

Estos grupos pueden ser de:

  • dos horas y media cada quince días en grupos de ocho a diez personas, en Barcelona.
  • uno o dos días en grupos de hasta veinte personas, en casa rural.